Un estado anímico incomprensible, una fría noche de verano!, un desvelo con olor a café y una cerveza en la mano. Y estoy aquí resolviendo yo misma toda mi maraña de dudas y sintiéndome menos mal. Aquí estoy sentada, donde siempre me siento, y donde a veces me he quedado esperándote, sabiendo que no vendrás. Hoy no te espero, y seguramente lo que queda de noche dormiré tranquila, porque ya se han resuelto todas y cada una de mis cuestiones, y he argumentado mi verdad de una manera muy clara y rápida, con lo lógico, lo racional, con lo que se puede ver y sentir, porque he resuelto el acertijo de tu corazón.
Gracias a ti, ya no dejo que mis sentimientos se apoderen de la razón. Ahora me doy cuenta de lo que ya sabía y que tarde y temprano iba a pasar. Hoy he aprendido una vez mas algo que tontamente ya conocía; el amor no se puede forzar.
…Y he confirmado otra vez lo que sientes con el uso de un poco de razón, y sabiendo que no soy una imbecil, para no darme cuenta de ello... de lo que sientes en el fondo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario